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El lenguaje de la protesta mundial

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El lenguaje de la protesta mundial

Mensaje  Isabel el Mar 25 Oct 2011 - 14:04

Por Jean-Werner Mueller

PRINCETON – Los movimientos de protesta que han estallado en todo Occidente, desde Chile hasta Alemania, han permanecido curiosamente indefinidos y no se han analizado. Algunos hablan de ellos como de la mayor movilización mundial desde 1968, cuando los enragés de países muy diferentes se fundieron en torno a preocupaciones similares, pero otros insisten en que no hay nada nuevo.

El experto búlgaro en ciencia política Ivan Krastev, por ejemplo, ha afirmado que lo que en realidad estamos experimentando es un 1968 “a la inversa”. “Entonces los estudiantes en las calles de Europa”, dice, “expresaron su deseo de vivir en un mundo diferente del de sus padres. Ahora los estudiantes están en las calles para expresar su deseo de vivir en el mundo de sus padres”.

Los movimientos carecen aún de nombre y de una interpretación clara, pero la forma como se califiquen a sí mismos –y como los califiquen los analistas– será determinante para la dirección que adopten. Semejante autocomprensión debería influir también en cómo los ciudadanos en general deberían responder a dichos movimientos.

Sobre mil novecientos sesenta y ocho se ha teorizado demasiado. Los dirigentes estudiantiles no cesaban –o al menos eso recuerda la mayoría de la gente– de producir manifiestos enrevesados que combinaban el marxismo, el psicoanálisis y teorías sobre las luchas de liberación del Tercer Mundo. Lo que se olvida con facilidad es que incluso los dirigentes de entonces más aficionados a la teoría entendieron que en última instancia los movimientos de protesta que contribuyeron a caracterizar 1968 no procedían de debates en aulas de seminarios.

El dirigente alemán Rudi Dutschke, por ejemplo, insistió en que lo que impulsaba el movimiento era una “repugnancia existencial” y una rabia provocada por la guerra de Vietnam en particular. Muchos de los supuestos “teóricos” mismos declararon que los enragés debían abandonar los libros de texto revolucionarios y “problematizar en la práctica” las estrategias radicales heredadas. Dicho de modo más sencillo: debían ir creándolas sobre la marcha.

En ese sentido, las protestas de 1968 y las de hoy no son tan diferentes como afirman algunos observadores. No hay un manual político, pero hay acontecimientos e incluso libros que inspiraron la indignación: Los condenados de la Tierra de Frantz Fanon, en el decenio de 1960, y, en la actualidad, el inesperado éxito editorial Indignez-vous del ex luchador de la Resistencia francesa Stéphane Hessel, de 93 años.

http://www.diariolasamericas.com/noticia/129822/46/el-lenguaje-de-la-protesta-mundial

_________________
¿Por qué esta curva del porqué y no el signo de una recta sin fin y un punto encima?  
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